Reescrituras de lo deshabitado de Pablo Lehmann
Aldo de Sousa galería
del 10 de agosto al 21 de septiembre de 2023
Buenos Aires, Argentina
Los dispositivos llamados libros se inventaron hace mucho tiempo. Objetos silenciosos que se podían encontrar en bibliotecas, volúmenes que ocupaban un lugar en el espacio hasta que alguien los abría, comenzaba a leerlos y hacía de ellos una máquina de sentido. Pero eso ha quedado en la historia, hoy nuestra realidad se transfiguró: no hay cosas y textos, las cosas ahora están hechas de textos.
El libro fue pensado para un mundo en donde los que escribían eran pocxs y los lectores eran muchxs, en este mundo contemporáneo en cambio todos escriben. Cortázar ya lo había anticipado en un cuento: “como los escribas continuarán, los pocos lectores que en el mundo había van a cambiar de oficio y se pondrán también de escribas.” En ese breve relato se narraba un planeta desbordado de libros, éstos obstruían caminos, secaban con su papel océanos, aplastaban trigales y las personas los comenzaban a utilizar para construir muros y casas .
Esa premonición literaria trazó un fiel retrato de lo que acontece en la actualidad, donde la sobreproducción de escrituras es tal, que las palabras se acumulan en cantidades y los libros ya no son esenciales para su divulgación; los textos viven sin ellos y se replican en todo el ciberespacio, trazando efectos constantes en nuestra realidad.
Al igual que los libros, nuestros hogares también han perdido su locación permanente: están constituidos por vínculos entre multiplicidades que yacen dispersas, nómades; ya no habitamos casas, sino mundos con formas transitorias que se concretan en objetos efímeros. ¿Qué queda entonces de esos lugares, de aquello que nos permitía un exiguo refugio para lo íntimo? Quizás sólo una ventana, una guarda, una pequeña luz, una planta, un techo que nos cobije o una reja para marcar una frontera. Son esos fragmentos (hechos con textos) los que en nuestro ensueño nos permiten reencontrar a tientas un hogar mínimo, momentáneo, que fija sus partes a través de vínculos afectivos, de lazos imperceptibles.
Todos los libros tarde o temprano quedarán deshabitados, seguirán existiendo pero se ubicarán en los márgenes de nuestra realidad. Prevalecerán como las ruinas que a través de pequeños indicios sugieren construcciones que ya no podemos visitar, jugando con nuestra imaginación y nuestra nostalgia, prometiendo el retorno a lugares imposibles, a universos de otro tiempo.
Pablo Lehmann, invierno de 2023.
Arrastreras de Alejandra Mizrahi
Aldo de Sousa galería
del 22 de junio al 3 de agosto de 2023
Buenos Aires, Argentina
Curaduría y texto: Carlos Herrera
“Mi trabajo gira en torno a las estructuras de construcción textil y los manuales de divulgación de técnicas. Desde estos dos ejes realizo esculturas en las que enfatizo el carácter artesanal y tridimensional del textil, desafiando su gravedad a partir de la sustitución de la estructura blanda de los hilos y tejidos.
Tengo especial interés en una tipología de muestrarios propia del ámbito textil denominada dechados. Los dechados son fragmentos de telas en los cuales las mujeres impactaron el virtuosismo del manejo de distintas labores a la aguja. Son piezas textiles que funcionaron como muestrarios en donde se repetían patrones para ganar experiencia y pericia en el ejercicio de puntadas y técnicas diversas. La práctica del dechado está vinculada a demostrar las virtudes relacionadas a la confección de las técnicas, así como también a plasmar ideas y mostrar preferencias estilísticas. Los dechados funcionaban como una enciclopedia individual que servía como ejemplo de lo que una podía realizar,
siendo estos dechados también muestras de templanza, paciencia, dedicación y virtuosismo. Cada idioma o lengua textil tiene sus propias reglas, gramáticas y los pasos necesarios para arribar al dominio de dicha lengua. Las lenguas son técnicas, algunas ya en desuso, otras recuperadas, algunas vigentes, todas estas al combinarse producen un dechado.
Las esculturas que realizo pueden ser vistas como dechados tridimensionales en los que además dejo ver los defectos o vicios propios a la hora de realizar las distintas técnicas. Sigo las reglas planteadas en diversos manuales pero arribo a otras formas. Son muestras de posibilidades, son fragmentos de materialidades que conviven de forma anárquica y refieren a los sistemas de producción textil artesanal. Extraigo las estructuras de las esculturas de los esquemas de tejido presentes en los manuales de divulgación de técnicas. “Needlework for ladies for pleasure and profit” es el nombre de un manual de labores realizado por Dorinda en Inglaterra en el año 1886. Este manual forma parte de la colecciónde Manuales de Tejido Victoriano de la colección de la Universidad de Southampton. Estos manuales se hicieron muy populares en Europa hacia el siglo XIX, ya que servían para garantizar la circulación de técnicas textiles para realizar prendas o apliques, ponderando el carácter remunerativo que podían tener estas labores para las mujeres. Atraída por este tipo de publicaciones me encontré con la Enciclopedia de Labores de Señoras de DMC realizada por Therese De Dillmont, también publicado en 1886 y traducido a más de 17 idiomas. De esta manera me zambullí en un sinfín de manuales de labores para investigar técnicas vigentes y otras ya desaparecidas, desarrolladas por millones de mujeres que se dedican a estas labores. Las técnicas empleadas para estas esculturas van desde tejidos de crochet, fieltros, pasamanerías, bordados, encajes, tricot, telar, telas teñidas con tintes naturales y costuras. La morfología de las esculturas responde a esquemas de motivos del paso a paso de las técnicas presentes en estos manuales. De esta forma busco escalar los motivos componiendo festones aéreos en cuyas estructuras se pueden identificar diversas lógicas textiles, temporalidades y materialidades que buscan desafiar su liviandad, su peso, su caída, así como también la importancia que estas labores han tenido históricamente.”
Alejandra Mizrahi
Feria MAC - Mercado de Arte Córdoba 2023
Feria MAC 2023
del 1 al 4 de junio
Complejo Ferial Córdoba
Argentina
Las ideas son limitadas.
Yo tuve algunas: un Mondrian redondo,
un marco romboidal que modifica cualquier cosa que pinte adentro,
un balde que hace de pantalla a una lámpara.
Con estas ideas (y la máscara que es lo más cultural que hay),
hice estas cosas que elegí para estar acá.
Pablo Rosales
Lido y el cosmos de Lido Iacopetti
Aldo de Sousa galería
del 27 de abril al 16 de junio de 2023
Buenos Aires, Argentina
Curaduría y texto: Florencia Malbrán
Una vieja foto retrata la despensa de un almacén de barrio y, entre salamines y sifones, se ve una pintura en exposición. Es una de las obras que Lido Iacopetti eligió mostrar allí, en esa tienda de alimentos, cuando renunció a los museos y galerías de artehace medio siglo. El artista exhibió en zapaterías, relojerías, jardines de infantes, locales de ropa: espacios ajenos al arte, pero muy próximos a la vida cotidiana, porqueconsideraba crucial que sus pinturas nos alcanzaran a todos.
Iacopetti rompió con los canales habituales por los que circulaba el arte. Mostró sus pinturas en comercios para que su mensaje se difundiera de modo directo y palpable en la sociedad. Esta ruptura lo aproxima a los artistas conceptuales de la época, quienes abandonaron el habitual circuito del arte, evitando exponer en las tradicionales galerías y museos, para que sus ideas urgentes llegaran a las personas sin intermediarios y pudieran impactar decididamente en ellas.
El artista aseguró: “Asumí la actividad artística como medio de transformación y de liberación y no como forma de egolatría o de especulación individual”. El gran telón expuesto en Lido y el cosmos, plagado de pequeñas formas distribuidas sobre superficies de colores luminosos, descubre cómo nos libera el arte y a qué transformación nos invitan las obras de Iacopetti. Creó un idioma de formas y ritmos que no se corresponden con la realidad empírica, aunque tampoco es totalmente independiente del mundo. Los motivos con reminiscencias de la naturaleza, como células, rayos o estrellas, aparecen ya desde los inicios de su larga trayectoria, y predominan en sus lienzos las líneas curvas quesugieren el vuelo o movimiento estelar.
La pintura Pájaros (1968) parece mostrar la creación de la galaxia. El sol, en el ángulo superior derecho, ilumina un firmamento brillante. En el centro, formas anaranjadasy amarillas insinúan estrellas en formación e invitan a compararlas con las aves en vuelo. Debajo, motivos verdes nos hacen vislumbrar la tierra y su vegetación. En el extremo izquierdo, una serie de círculos rojos enlazados entre sí evocan una escalera al cielo y, a la vez, una cadena de ADN. La pintura El surgimiento (1983) nos remite cuerpos celestes suspendidos en el espacio.
En Iacopetti sucede un proceso, al que él mismo designa como “mágico”, a través del cual el artista somete el mundo a una metamorfosis, en la que cualquier elemento de la naturaleza es depurado de su forma y pierde verosimilitud. Este proceso de cambio nunca es rígido, ni monstruoso, ni está cargado de angustia: sus obras proponen que lasformas y ritmos se expandan y dilaten para expresar la importancia de una vida plena, integrada al universo, cuya armonía no cambia. El cosmos está en orden, en consonancia con su raíz etimológica —en griego, kosmos significa orden— y nosotros somos parte de ese sistema grato, proporcionado, dinámico, de materia y energía.
Según las propias palabras del pintor, el arte nos llama a reconocer “un mundo habitado por el amor, la libertad, la dignidad, la paz, la alegría de vivir”. Así, el arte logradestruir la desigualdad y la opresión para conducirnos a una sociedad equitativa. En 1969, Iacopetti escribió: “La imagen vital sin conceptualismo de ninguna especie, gesta al hombre vital, libre. La imagen es liberadora, y hacia esa liberación está dirigida la obra”.
Él pasó días, décadas, pintando en su taller. Se acercó al conceptualismo, sí, pero a su vez puso énfasis sobre el oficio del pintor y la materialidad del óleo, y es este interés el que hace que su obra escape de los paradigmas del conceptualismo (siempre interesado en ofrecer conceptos, información, sin siquiera importar si esos datos se pintaban o no). Estos desacomodos, dentro y fuera de moldes y espacios, revelan a Lido Iacopetti en su tremenda originalidad.